Tipos de cuero cabelludo


Se denomina cuero cabelludo a la parte de la piel que recubre el cráneo y en la que se implantan los cabellos. Su estructura es similar a la de la piel del resto del organismo, con la diferencia de que posee gran cantidad de glándulas sebáceas y folículos pilosos.

Las glándulas sebáceas son las encargadas de producir el sebo, que está compuesto por varios tipos de lípidos. Su principal función es lubricar el cabello. La secreción del sebo depende de la actividad hormonal, siendo los andrógenos u hormonas masculinas las que estimulan esta secreción. Dependiendo de que la cantidad de sebo que se produzca y del nivel de hidratación de la piel, tendremos un cuero cabelludo normal, seco o graso.

 

Cuero cabelludo normal
Cuando la producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas está equilibrada, se puede decir que el cuero cabelludo es equilibrado o normal. La grasa que se produce se reparte por todo el cuero cabelludo de forma homogénea y al tacto no es graso ni está seco.
Se puede decir que el cabello es normal cuando:
– Se mantiene bien el peinado.
– Casi siempre presenta un buen aspecto.
– Al tacto no es graso ni seco.
– Tiene un aspecto suave, brillante y sano

El cabello normal, lacio u ondulado, es un cabello equilibrado que no sufre grandes alteraciones ni con el paso del tiempo ni con la aplicación de productos químicos.  Su apariencia presenta características de suavidad al tacto, brillo, facilidad de desenredar y de peinar, y no se abre en las puntas.

El cabello normal es el ideal, siempre conserva el mismo aspecto saludable y mantiene un brillo natural que refleja el equilibrio entre la química interna y el buen cuidado del mismo.

Para mantener este equilibrio se debe preservar su salud, el hecho de ser privilegiado no indica que debemos descuidar la calidad de su mantenimiento.

Recomendaciones de cuidado para el cabello normal:

Lavado diario: usar champú suave, enjuague profundo con agua tibia, y mascarilla nutritiva cada 15 días.
Mantener sano y dócil el cabello: aplíquese un suave champú natural diariamente o cuando haga falta.
Masajear el cuero cabelludo: usando una loción especial para este tipo de cabello, para estimular la circulación de la sangre, relajar las tensiones y facilitar la actividad glandular.

Cuero cabelludo graso
En este caso, la producción de sebo en las glándulas sebáceas es excesiva, lo que origina un exceso de grasa en el cuero cabelludo, que llega incluso a producir picores. El cabello se impregna de este sebo y aparece apelmazado y con exceso de brillo. Carece de volumen porque la grasa lo aprisiona, impidiendo su movimiento o posición natural.
El desequilibrio funcional de las glándulas sebáceas suele ser debido a un exceso de actividad hormonal,  aunque puede haber otros factores desencadenantes. El cuero cabelludo graso necesita tratamiento, con el propósito de regular la secreción de sebo de las glándulas sebáceas.
Cuando el cabello es graso:
– Después del lavado, la grasa aparece enseguida.
– No presenta el brillo característico de un pelo sano.
– Se ve sin firmeza.
– Queda aplastado y no tiene volumen.
– El pelo graso se pega al cuero cabelludo y tiende a que el polvo y la grasa se adhiera con mayor facilidad.

El cabello graso se caracteriza por no tener volumen y presentar, después de un día de lavado, una apariencia húmeda debida a un excesivo trabajo de las glándulas sebáceas que puede obedecer a causas genéticas o tener su origen en problemas del sistema nervioso o en desequilibrios en la alimentación.  En vista de que el pH del cabello graso es más elevado de lo normal, es muy propenso al desarrollo de enfermedades microbianas.

Para mejorar esta condición en el cabello graso es necesario lavarlo cada vez que lo amerite para controlar el exceso de grasa.  Es importante determinar las causas por las cuales se genera la excesiva actividad glandular y es muy posible que este desorden se deba a factores genéticos, al uso de champúes y tratamientos inadecuados, a desequilibrios en el sistema nervioso vegetativo o bien a una deficiente alimentación.
Para mejorar el cabello graso, se recomienda cambiar a una dieta sana baja en grasas Utilice tipos de champú especiales para cabello graso; que sean suaves, desengrasantes, desinfectantes y astringentes.

Lo primero es llegar a un equilibrio en la aplicación del tratamiento escogido.  En algunos casos el lavado diario tiende a empeorar la situación debido a la sobre estimulación de las glándulas sebáceas; y, en otras, el no lavarlo con frecuencia da como resultado una desagradable masa de cabello lacio y pegajoso.

No cepille con demasiada frecuencia ni haga masajes muy fuertes en el cuero cabelludo; y cuando lo haga, eche la cabeza hacia delante de manera que los aceites se dirijan a las puntas.  Además es aconsejable utilizar agua fría para lavar el cabello, y para secarlo, basta con retirar el exceso de agua y dejarlo al natural.  Evite el uso frecuente de secadores.

Cuero cabelludo seco
En este caso, las glándulas sebáceas no producen la cantidad suficiente de sebo para lubricarlo adecuadamente. También suele observarse un desgaste de la cutícula que la hace porosa, por lo que el córtex no consigue retener el agua.
El cabello seco se reconoce porque:
– Tiene un aspecto apagado.
– Es áspero al tacto.
– Se enreda fácilmente.
– Es difícil de peinar.
– Presenta puntas abiertas o bifurcadas.
– Suele tener electricidad estática.

El cabello seco presenta una consistencia frágil, opaca y quebradiza.  Su apariencia seca puede deberse a factores naturales, al abuso de productos inadecuados o al medio ambiente.  Se aconseja mantener una dieta sana y tomar mucha agua.
La misma sequedad del cabello hace que éste se enrede fácilmente, sea áspero, se encrespe y tal vez con algunas puntas abiertas; causándonos picazón en el cuero cabelludo, irritación o enrojecimiento, formándose caspa o descamación.  Tal vez esta situación pueda ser de tipo genético, debido al estrés o por el uso de productos no adecuados.
Normalmente una persona con la piel seca suele tener el cuero cabelludo seco, aunque no necesariamente una cosa va unida a la otra.

En principio, evite todos aquellos productos a base de alcohol, especialmente si se trata de lacas, ya que éstas estimulan el desecamiento.  En caso de utilizar secadora, ajústela en la temperatura más baja.
Aplique una crema con base aceitosa para amoldarlo; empiece el proceso untando un poco en las palmas de las manos, frote y esparza cuidadosamente en las puntas dañadas, o si es el caso, en todo el cabello.

Un masaje le ayudará a mantener el cabello en mejores condiciones.  Cuando tenga un momento libre, presione las yemas de los dedos contra el cuero cabelludo y frote con suavidad. Puede emplear productos revitalizantes que contengan vitaminas y grasas líquidas.

Cuando cepille su cabello, doble el cuello hacia delante de manera que la sangre fluya hacia el cuero cabelludo; hágalo con cepilladas largas, siguiéndolas y suavizándolas con la otra mano.  Esto ayuda a eliminar la electricidad estática que con frecuencia se produce al peinarse.  Recuerde que el cepillado no debe efectuarse mientras el cabello se encuentre húmedo.

Tipos mixtos

Si las raíces del cabello están secas, las glándulas sebáceas del cuero cabelludo están emitiendo una cantidad escasa de sebo. Si el cabello es normal se tiene una cantidad normal o equilibrada de sebo. Pero también puede ocurrir que se tengan raíces normales y puntas secas o dañadas.
Esto puede deberse a que, a medida que va creciendo, el pelo se vuelve más seco por las agresiones que sufre cada día, como el cepillado al darle estilo, los efectos medioambientales, etc. Si la cantidad segregada de grasa es excesiva, puede llegar a ser necesaria la consulta médica.

Obviamente, la frecuencia de lavado del cabello puede ser un factor influyente. La media europea es de tres veces por semana. Es correcto lavar el cabello tan a menudo como se desee; el champú no daña el cabello, pero es importante tratarlo con cuidado cuando está mojado, puesto que el cabello es más sensible, por ejemplo, cuando se peina o desenreda, cuando se seca vigorosamente, o cuando se usa un secador demasiado cerca de la cabeza.
Por otra parte, el cuero cabelludo produce la misma cantidad de sebo con independencia de la longitud del cabello, pero lo que suele ocurrir es que las personas con el cabello largo pueden tener las puntas más secas, debido a que el sebo no llega hasta las mismas, mientras que las personas con el cabello corto pueden tener sensación de grasa a lo largo de todo el pelo, puesto que el sebo llega rápidamente a la puntas.
Esto ocurre porque el sebo secretado en las glándulas sebáceas se esparce a lo largo de todo el folículo y se reparte por todo el cuero cabelludo

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